Inversión inmobiliaria

Cómo calcular la rentabilidad de un alquiler (con ejemplos reales)

📅 20 de julio de 2026 ⏱ 6 min de lectura ✍️ Equipo Fincta

La rentabilidad de un alquiler es el número que determina si una inversión tiene sentido o no. Es también el dato que cualquier inversor te va a pedir en los primeros cinco minutos de conversación, y la forma en que lo calcules —y cómo lo expliques— dice mucho sobre si eres el agente con quien quieren trabajar.

Existen tres formas de calcular la rentabilidad de un alquiler: bruta, neta y neta-neta. Cada una cuenta una historia diferente. Conocer las tres y saber cuándo usar cada una es lo que diferencia a un agente que habla con inversores de uno que solo habla con compradores de primera vivienda.

Rentabilidad bruta: el número rápido

La rentabilidad bruta es el cálculo más simple y el más habitual en portales y comparativas. No tiene en cuenta ningún gasto — solo relaciona la renta anual con el precio de compra.

Fórmula — Rentabilidad Bruta
Rentabilidad bruta = (Renta mensual × 12 / Precio de compra) × 100

Ejemplo

Piso comprado por 200.000€

Alquiler mensual: 900€

Renta anual: 900 × 12 = 10.800€

Rentabilidad bruta: (10.800 / 200.000) × 100 = 5,4%

La rentabilidad bruta es útil para comparar opciones rápidamente, pero es engañosa si se usa sola. No refleja lo que el propietario realmente gana, porque no incluye los gastos asociados a tener el piso alquilado.

Rentabilidad neta: el número real

La rentabilidad neta descuenta los gastos anuales del inmueble: IBI, comunidad de propietarios, seguro de hogar, mantenimiento y una estimación de vacíos (períodos sin inquilino). Este número es el que de verdad importa al inversor.

Fórmula — Rentabilidad Neta
Rentabilidad neta = ((Renta anual − Gastos anuales) / Precio de compra) × 100

Ejemplo con los mismos datos

Renta anual: 10.800€

IBI: 400€ · Comunidad: 600€ · Seguro: 250€ · Mantenimiento: 300€ · Vacíos estimados (1 mes): 900€

Total gastos: 2.450€

Renta neta: 10.800 − 2.450 = 8.350€

Rentabilidad neta: (8.350 / 200.000) × 100 = 4,2%

Observa la diferencia: la bruta era 5,4%, la neta es 4,2%. Un punto y dos décimas que cambian completamente la conversación con el inversor. Siempre presenta ambos números, explicando la diferencia.

Rentabilidad neta-neta: el número del propietario

La neta-neta añade un nivel más de realidad: la fiscalidad. En España, los rendimientos del capital inmobiliario tributan en el IRPF del propietario. Dependiendo de su tramo impositivo y de si aplica la reducción del 60% por arrendamiento de vivienda habitual, el impacto puede ser significativo.

Este cálculo requiere conocer la situación fiscal del inversor específico y generalmente lo hace un gestor. Como agente, no necesitas calcularlo tú, pero sí debes saber que existe y recomendarle al cliente que lo consulte con su asesor antes de tomar la decisión.

El precio de compra real: el error más común

Muchos cálculos de rentabilidad usan solo el precio de compra, ignorando los gastos de adquisición. Esto distorsiona el resultado. El denominador correcto es el coste total de adquisición:

Coste total de adquisición
Precio de compra + Impuestos (ITP o IVA según si es segunda mano o nueva obra) + Notaría y registro + Honorarios del agente + Reformas antes de alquilar

Ejemplo completo

Precio de compra: 200.000€

ITP (7%): 14.000€ · Notaría y registro: 1.500€ · Honorarios agente (3%+IVA): 7.260€ · Reforma básica: 5.000€

Coste total: 227.760€

Renta neta anual: 8.350€

Rentabilidad neta real: (8.350 / 227.760) × 100 = 3,7%

Ese 3,7% es la cifra honesta. Es menor que el 5,4% bruto que aparecería en un portal, pero es la que el inversor debería usar para comparar esta inversión con otras alternativas (bonos, fondos, otras propiedades).

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¿Cuánta rentabilidad es buena?

No hay una respuesta universal, pero estos rangos dan contexto:

Cómo presentar la rentabilidad a un inversor

El agente que gana la confianza de un inversor es el que le da números honestos, no los mejores. Cuando presentes una propiedad a un inversor, sigue este orden:

  1. Rentabilidad bruta (el número del portal, para contexto)
  2. Rentabilidad neta (el número real, con los gastos detallados)
  3. Coste total de adquisición (no solo el precio de compra)
  4. Rentabilidad neta sobre inversión total
  5. Estimación de revalorización (si la hay, con fuente)

Este nivel de detalle hace dos cosas: demuestra que sabes de lo que hablas, y convierte la conversación en una colaboración en lugar de una venta. Los inversores serios prefieren el agente honesto sobre el optimista.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la rentabilidad bruta de un alquiler?

La rentabilidad bruta es la relación entre los ingresos anuales por alquiler y el precio de compra del inmueble, expresada en porcentaje. Fórmula: (Renta mensual × 12 / Precio de compra) × 100. No incluye gastos.

¿Cuánta rentabilidad es buena en un alquiler?

Una rentabilidad neta (después de gastos) de entre el 4% y el 6% se considera buena en España. Por encima del 6% neto es excelente. Por debajo del 3% neto es difícil de justificar salvo por expectativa de revalorización.

¿Qué diferencia hay entre rentabilidad bruta y neta?

La rentabilidad bruta solo divide los ingresos por alquiler entre el precio de compra. La rentabilidad neta descuenta los gastos asociados (IBI, comunidad, seguro, mantenimiento, vacíos). La diferencia suele ser de 1 a 2 puntos porcentuales.

¿Se incluyen los gastos de compra en el cálculo de rentabilidad?

Para obtener la rentabilidad real, sí deben incluirse: impuestos (ITP o IVA), notaría, registro, honorarios de agente y reformas previas. El denominador correcto es el coste total de adquisición, no el precio de compra.